¿Madre, quién te hará daño?
¿Quizá tus hijos a quienes con esmero y dedicación has educado?
¿Quizá La Muerte, que irremediable acecha?
Grato recuerdo vas a dejarme: Nadie te iguala, nadie te alcanza.
Pese a tu ejemplo, que el viento arrastra, y nunca nadie sabrá pagarte
Madre de "el que te dañe" quiero vengarme.
Pero en tu ejemplo no hay la venganza; hay el cariño, hay la constancia, hay el trabajo, hay enseñanza
¿Madre, quien te hará daño? No habrá venganza.
Amor cristiano, resignación, trabajo, sufrimiento, dolor...
No habrá venganza.